Esta finca, conocida por su excelencia en la gestión cinegética, es uno de los mejores cotos de caza mayor en España. Con más de 1.200 hectáreas de terreno que incluyen dehesas, repoblaciones de alcornoques y pinos, y zonas de matorral, la finca ha sido premiada por su modelo de caza intensiva. Aunque históricamente ha sido utilizada para la cría de cerdo ibérico y vacuno, actualmente se dedica exclusivamente a la caza mayor.
Además de su gran potencial cinegético, la finca cuenta con más de 100 hectáreas destinadas a la producción de energía fotovoltaica, lo que genera ingresos adicionales y contribuye a la sostenibilidad económica de la propiedad.
La finca dispone de dos cortijos de estilo tradicional, naves y maquinaria agrícola avanzada, incluyendo tractores, retroexcavadoras y buldóceres. También tiene dos pantanos, múltiples charcas, pozos y concesiones de riego legalizadas para una superficie de hasta 200 hectáreas.
Con una red de caminos en perfecto estado y una malla cinegética cerrando todo su perímetro, la finca está equipada con cercas, mangas de manejo y torretas para aguardos, siendo el lugar perfecto para cazar venados, muflones, jabalíes y corzos. Ofrece diversas modalidades de caza como rececho, espera, gancho y montería, asegurando una experiencia de caza de alta calidad.